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Diferencia salarial

Sumario

En toda empresa existe un orden jerárquico que está acompañado por un sistema remuneratorio concerniente a las diferentes jerarquías. Si el actor entró a laborar a la demandada como "gerente" y en el momento de su ingreso su remuneración guardaba una relación de superioridad con la del resto del personal, y éste, comprendido en la convención colectiva de trabajo recibió sucesivos aumentos hasta llegar a equipararse con el nivel gerencial, el sueldo del actor también debió incrementarse en la misma proporción, toda vez que más allá de que esté o no excluido del convenio, resulta inadmisible que un superior jerárquico gane menos que su inferior.

               - Al haberse fundado el distracto en más de una causal y haberse acreditado un motivo que por sí constituye justa causa de despido, corresponde la admisión de la demanda.

               - La demandada no solo excluyó al actor del amparo de la normativa convencional que lo comprendía, sino que además invocó esa unilateral exclusión como fundamento válido para requerir el rechazo de las pretensiones planteadas por el actor en estos autos. Esta conducta de la demandada encuadra en uno de los supuestos especialmente comprendidos en carácter de conducta temeraria y maliciosa previsto por el art. 275 RCT.

 

 

 

 

"BALDO, Pedro Alberto c/ Argelite S.A. - Despido", Expte. Año 2007, letra "B"

 

La Rioja, diez de Octubre de dos mil ocho. Y VISTOS: Estos autos, Expte. Año 2007, letra "B", NE 2.359, caratulado "BALDO, Pedro Alberto c/ Argelite S.A. - Despido". DE LOS QUE RESULTA:

I) Que a fs. 28/32vta. comparece mediante letrado apoderado Pedro Nicolás Baldo, con domicilios real y constituido donde cita, iniciando demanda en contra de Argelite S.A, con domicilio que denuncia en esta ciudad, reclamando el abono de Indemnización por antigüedad, Indemnización por Preaviso omitido, Integración de mes despido, Indemnización art. 16 ley 25.561, Indemnización art. 2 Ley 25323, Haberes adeudados, Vacaciones proporcionales año 2007 y SAC proporcional segunda cuota año 2007, lo que asciende a la suma aproximada de $48.354,22 según cálculo que detalla en anexo parte de la demanda. Que a ello debe agregarse lo que se determine en concepto de diferencias de haberes y la reformulación de todos los rubros conforme la escala salarial que debió aplicarse al compareciente acorde con las tareas que efectivamente realizaba. Solicita intereses. Al relacionar hechos expresa que la demandada tiene en nuestra ciudad una Planta Industrial que se dedica a la fabricación de carburadores, distribuidores y alternadores para todo tipo de vehículos, que funciona en el predio del Parque Industrial de esta Ciudad. Que contratado por una firma proveedora de servicios denominada Impel Center, el compareciente comenzó realizando tareas en Argelite S.A., cumpliendo funciones de Oficial de Primera, en la Sección Mantenimiento, lo que hizo desde el 22 de Diciembre de 1990 hasta el 30 de Junio de 1991. Que tal fue la satisfacción del Gerente de Argelite S.A., Sr. Quintavalle, con el rendimiento y dedicación del compareciente, que al finalizar el contrato de prestación de servicios de IMPEL CENTER le ofrecieron incorporarlo como personal jerárquico como dependiente directo de la empresa. Que el día 01 de Julio de 1991, se lo designó en el cargo de Supervisor de Mantenimiento con categoría "excluido de convenio", y se le fijó un básico de SIETE MILLONES DE AUSTRALES, a lo que se le sumaban horas extras y demás, lo que hacía una remuneración mensual promedio de NUEVE MILLONES QUINIENTOS MIL AUSTRALES (A9.500.000,00), que por esa época se trataba una remuneración importante, y representaba el doble de la remuneración de un Oficial Múltiple categorizados por la UOM. Que con el transcurso del tiempo, a medida que se daban aumentos en las escalas salariales del personal bajo convenio, también se le mejoraba la remuneración al compareciente, lo que ocurrió hasta Octubre de 2005, cuando llegó a un básico de $1.217,18. Pero su sueldo quedó congelado en esa suma, mientras que con el transcurso del tiempo al resto del personal le fueron aumentando conforme los nuevas escalas salariales de su respectivo convenio. Que resalta la actitud discriminatoria de la empresa, porque a otros supervisores categorizados "fuera de convenio" les fueron aumentando el sueldo, pero al compareciente se lo postergaba "sine die". Que a los planteos que efectuó el compareciente se les respondía que los otros cumplían funciones en producción y que por ello le efectuaban los aumentos. Que luego fue pasado a producción, pero su sueldo básico continuaba congelado. Que para ilustrar toma como ejemplo desde comienzo del año 2007, la prestación de servicios del compareciente se desarrollaba cumpliendo jornada de trabajo de Lunes a Viernes, de 14:00 a 22:00 horas. Que las tareas que realizaba consistían en efectuar control de calidad. Que para ello verificaba los diámetros, alturas, distancias, roscas, conicidad, y demás característica de los carburadores y distribuidores. Que las mediciones las realizaba con una máquina computarizada, con lapsos de una hora, archivando las medidas. Que también efectuaba auditorías de los lotes de producción de las diversas unidades. Que a partir de las 18:00 horas, cuando se retiraba el Gerente, quedaba como máximo responsable de la fábrica hasta la finalización del turno a las 22:00 horas. Que por estas tareas el sueldo básico que percibía era de $1.217,18. Que para comparar con las tareas y remuneraciones de los simples operarios, toma como ejemplo a Ramón Pedro Peña Reynoso, categorizado bajo convenio como Oficial, quien efectúa tareas de mantenimiento de la maquinaria, repara las máquinas que por uno u otro motivo se rompen durante la producción. Que también les cambia el aceite a los compresores cada 10.000 horas. Que por esas tareas percibe una remuneración básica de $1.096,57 la primer quincena, y de $973,49 la segunda quincena, o sea $2.070,06 al mes. Que otra comparación que también demuestra la disparidad es la siguiente: Ese mismo operario percibía en Septiembre de 1992, entre ambas quincenas, un básico de $282,93. Que desde entonces a la fecha tuvo un incremento en sus remuneraciones de más del 600%. Que en cambio la evolución del sueldo del compareciente fue drásticamente menor. Que en Septiembre de 1992 cobraba $808,50 y a la fecha del distracto llegó a cobrar $1.217,18 habiendo tenido una evolución del 50%. Que destaca la grosera diferencia entre lo que evolucionó la remuneración de un trabajador bajo Convenio, más del 600%, en comparación con el 50% del compareciente, y todo dentro de la misma empresa. Que ante ese cuadro, siempre procurando conservar la fuente de trabajo, el compareciente solo efectuaba reclamos verbales al Gerente Quintavalle, quien se molestaba sobremanera, y como consecuencia de ello manipulaba los horarios del compareciente a su antojo, asignándole turnos fijos tarde y noche únicamente. Que esa injusta y agraviante situación se profundizó aún más cuando en Mayo de 2007 se produjo otro incremento de un 20% a todos los empleados de la empresa, que no se le hizo extensivo al compareciente. Que ante un nuevo reclamo que el compareciente hizo al Gerente, Sr. Quintavalle, éste le manifestó que no le aumentaban porque la empresa quería prescindir de sus servicios y que cuando hubiera plata concretarían el despido. Que se produjo un desfasaje total entre el sueldo del compareciente y el del resto de los empleados, todos de menor jerarquía que él, a tal punto que esa situación daba lugar a irrespetuosidades y burlas de los operarios, quienes hacían notar que tenía cargo pero que cobraba menos que ellos. Que esa situación llegó a repercutir hasta en la salud del compareciente, quien comenzó a sufrir de ansiedad y depresión, siendo atendido por el Dr. Néstor José Bianchi. Que así es que tomó la decisión de darle un corte a esta situación, para lo cual intimó mediante Telegrama Ley 3.789, pieza postal CD 826470224, a que en 48:00 horas le respondieran si estaban dispuestos a mejorarle la remuneración con un sentido de equidad y razonabilidad, en relación al del resto de los trabajadores de la empresa, bajo apercibimiento de considerarse despedido. Que por error, en el telegrama se hizo referencia a que la remuneración de $1.217,18 se mantenía congelada desde Diciembre de 2004, cuando en realidad debió decir Octubre del 2005. Que de cualquier modo dicho error en nada perjudica puesto que la situación en el fondo es la misma, y apuntaba a exhibir que desde un dilatado tiempo atrás se tenía congelado el básico del compareciente, mientras que el del resto del personal aumentaba conforme las nuevas escalas salariales de sus respectivos convenios. Transcribe la misiva remitida a la demandada, cuyo texto se consigna en Considerando Tercero, a lo que me remito. Que venció el término acordado sin que la patronal le respondiera. Que ante ello no le quedó al compareciente otra alternativa que hacer efectivo el apercibimiento preanunciado, de considerarse despedido indirectamente. Que remitió a la demandada un nuevo telegrama -disponiendo el distracto-, que también se consigna en Considerando Tercero, a lo que me remito. Que muy tardíamente, la patronal le respondió al compareciente mediante carta Documento, diciendo: "Rechazo por improcedente y malicioso su TCL 69003896 Ud., se encuentra correctamente encuadrado, de conformidad a las tareas efectivamente realizadas y conforme viene desempeñándose desde su ingreso, sin efectuar reclamo alguno. Exhortamos a replantear la legitimidad de sus reclamos y enderece su conducta conforme corresponde a la buena fe que debe presidir todo vínculo laboral". Que no obstante lo extemporáneo de la repuesta patronal, cuando ya el vínculo se encontraba extinguido, el compareciente le respondió rechazando las falacias de la misma. Que en este último Telegrama Ley 23.789, CD 836311457, enviado el día 14 de Agosto de 2007, el compareciente dijo: "Rechazo por extemporáneo y falaz su Carta Documento CD 73277532‑4, recepcionada en el día de la fecha (14/08/07), es decir cuando ya está extinguida la relación laboral por exclusiva culpa patronal. Asimismo, a la fecha también está vencido el plazo de la intimación a que me abonen las indemnizaciones de ley, por lo que iniciaré de inmediato acciones judiciales. Doy por concluido intercambio epistolar". Que la disolución del vínculo laboral fue por culpa exclusiva de la patronal, que el compareciente no podía entender que la empresa a la que había dedicado dieciséis años de su vida, que en su dilatada trayectoria laboral gozó de buen concepto y un legajo sin antecedentes de sanciones disciplinarias, que siempre colaboró en todo lo que se le requería, lo haya sometido a esta situación de violencia moral y degradación ante el resto del personal de la demandada. Que esto consideró una gran ingratitud que lo afectó incluso psicológicamente y lo llevó a asumir la ruptura de la relación conforme autoriza el art. 242 de la LCT. Que en casos como el presente la jurisprudencia dijo que "Cualquiera sea la discrecionalidad que se le reconozca al empleador para retribuir a su personal diferenciadamente, debe respetar los mínimos infranqueables de fuente normativa legal o colectiva. Así, resulta contrario a todo principio de racionalidad pretender que la retribución de personal que se desempeña en cargos de auxilio de dirección y de supervisión como un "encargado", aunque se halla excluido del ámbito personal de validez del convenio colectivo de la actividad, perciba remuneraciones inferiores en un 30% al empleado no jerarquizado de la primera categoría del convenio aplicable. Tal situación constituye una conducta claramente discriminatoria" ("Spinelli, Arturo c/ Electrosonora Manufacturas Saavedra S.A. s/ diferencias de salarios", Sala V, 17/07/1998); "En toda empresa existe un orden jerárquico que está acompañado por un sistema remuneratorio concerniente a las diferentes jerarquías. Si el actor entró a laborar para la demandada como gerente y en el momento de su ingreso su remuneración guardaba una relación de superioridad con la del resto del personal, y éste, comprendido en la CCT recibió sucesivos aumentos hasta llegar a equipararse con el nivel gerencial, el sueldo del actor también debió incrementarse en la misma proporción, toda vez que más allá de que esté o no excluido del convenio, resulta inadmisible que un superior jerárquico gane menos que su inferior" (CNAT, Sala VI, Sentencia 26‑06‑1994, "Lorenzo, Enrique c/ Establecimientos Metalúrgicos Crespo S.A. s/ Despido"). Que discrimina el detalle de lo adeudado en la Planilla de Liquidación que adjunta como anexo de la demanda, a la cual se remite. Que sin perjuicio de ello efectúa algunas consideraciones respecto de rubros reclamados: Que por ser el despido indirecto injustificado le corresponden las indemnizaciones de los arts. 245, 232 y 233 RCT. Que la remuneración a tomar para la base del cálculo debe integrarse con los proporcionales de SAC y de Vacaciones, conforme criterio jurisprudencial y doctrinario mayoritario que a su vez es el del Tribunal Superior de Justicia, pudiendo citar entre otros el Expte. N1 9343‑S‑05, "Salas, Gustavo Hernán s/ Casación (Autos: Salas, Gustavo c/ Yovilar)". Que también le corresponde la Indemnización agravada que prevé el art. 16 de la Ley de Emergencia N1 25.561, y sus sucesivas prórrogas, por lo que deben recargarse con el 50% todos los rubros indemnizatorios generados con la extinción. Que igualmente corresponde la indemnización del art. 2 de la Ley 25.323, porque intimó por 48 horas al pago de las indemnizaciones de la ley de Contrato de Trabajo, sin que lo hiciera efectivo, con lo cual el compareciente debe iniciar este juicio, lo que torna operativa también esta indemnización. Ofrece prueba, cita derecho y concluye peticionando la admisión de la demanda como fue expuesto.

 II) Que a fs. 37/37vta. obra escrito mediante el cual el actor efectúa estimación del rubro "diferencia de haberes". Expresa que por las tareas que desarrollaba el compareciente, puede encuadrarlas en la Categoría de Supervisor Técnico de Tercera, dentro de la Rama 4 (Automotores), de la Escala de Salarios Básicos del CCT N1 253/95 (ASIMRA). Que se trata de una estimación sobre el salario básico, pero que en realidad también debe computarse su incidencia sobre los demás adicionales. Precisa desde Agosto de 2005 a Enero de 2006, percibió un básico de $1.217,18, correspondiendo por escala $1.848,00 lo que arroja una diferencia de $630,82. Que computando seis remuneraciones y medio aguinaldo, da un total de diferencia, para ese período, de $4.100,33. Que desde Febrero de 2006 a Agosto de 2007 percibió un básico de $1.217,18 correspondiendo por escala $2.199,00 lo que arroja una diferencia de $735,82. Que computando 18 remuneraciones y dos medio aguinaldo, da un total de diferencia, para ese período, de $13.980,58. Totaliza las diferencias de haberes en el período de Agosto de 2005 a Agosto de 2006 en $18.080,91. Que amplía la demanda, incorporando también al reclamo el importe de la sanción indemnizatoria de tres remuneraciones que establece el art. 80 de la LCT, por no entregar la patronal la certificación de servicios no obstante la intimación efectuada. Que por este concepto liquida provisoriamente $6.597,00 ($2.199,00 x 3). Que con esta ampliación a lo reclamado en la demanda, más la estimación de la diferencia de haberes, el monto total reclamado en el juicio asciende a la suma de SETENTA Y TRES MIL TREINTA Y DOS PESOS CON TRECE CENTAVOS ($73.032,13). Que amplía también ofrecimiento de prueba.

II) Que corrido traslado de la demanda (fs. 39/39vta.) según lo dispuesto mediante proveído de fs. 38/38vta., el mismo fue contestado por la accionada mediante apoderado con patrocinio letrado, según constancia de escrito agregado a fs. 52/57vta., constituyendo domicilio donde cita. Ab initio de su presentación solicita el rechazo de la demanda, con costas, efectuando genérica negativa de los hechos alegados por el actor y de los documentos acompañados a la demanda. Niega que el cargo del actor fuese el de "Supervisor de mantenimiento", porque que desde aproximadamente el año 1999 no hay supervisores en Argelite S.A.; porque tampoco podía desempeñar tal categoría por estar excluido de convenio; y porque la función de del actor era la de "Auditor de Calidad", desempeñándose en el área funcional denominada "calidad", tal como lo reconoce estampando su firma en la planilla de relevamiento de personal (n1 000137), labrada en razón de la inspección realizada por la Subsecretaría de Trabajo el día 05 de Junio de 2007 que acompaña a la demanda. Niega también: que la empresa tuviera una actitud discriminatoria para con el actor; que a otros supervisores categorizados "fuera de convenio" le fueran aumentando el sueldo y que se postergara "sine die" al demandante; que a los planteos del actor se les respondiera que los otros cumplían funciones en producción y que por ello le efectuaran los aumentos y que luego el actor fuera pasado a producción. Que ya dijo que desde 1999 no hay supervisores en la empresa, de lo que deviene la imposibilidad de efectuar aumentos a aquéllos. Que el actor confunde la categoría "supervisor" con la de "auditor de calidad" (ésta última desempeñada por él, y reconocida conforme dijo). Que existe en la empresa solamente otro auditor de calidad, Oscar Antonio Krol, también excluido de convenio, cuyo sueldo es de $1.282,00 siendo levemente superior al del actor (en sólo $64,82), lo que no le autoriza a éste a imputar a Argelite y/o a sus dirigentes prácticas discriminatorias. Que es una verdad de perogrullo que en ninguna empresa del mundo el área de calidad depende del área de producción, por lo que mal puede haberse "pasado a producción" al actor para cumplir las funciones propias de aquélla. Que en su escrito relata la actividad cuando sostiene: "Las tareas que realizaba consistían en efectuar control de calidad", a lo que debe sumarse el área denunciada en el acta de inspección citada. Que de acuerdo al manual de funciones de Argelite S.A., el área de calidad no depende del área de producción, sino directamente del Gerente, el compareciente por la accionada en los presentes. Que niega que a partir de las 18:00 horas, cuando se retira el Gerente, el actor quedara como máximo responsable de la fábrica hasta la finalización del turno a las 22:00 horas. Que jamás le cupo tal responsabilidad, por cuanto ésta siempre está en cabeza del gerente, aún cuando de hecho no se encuentre presente en el establecimiento. Que aclara que en caso de ausencia del gerente, los encargados de vigilar el normal desarrollo de las actividades y comunicar de inmediato cualquier novedad o eventualidad es el personal del área de producción, nunca el de calidad. Que niega que ante los reclamos verbales del actor, el Gerente Quintavalle se molestara sobremanera, y que como consecuencia de ello manipulara los horarios del trabajador a su antojo, asignándole sólo turnos fijos de tarde y de noche únicamente; y que ante un nuevo reclamo de Baldo el Gerente le manifestara que no le aumentaban porque la empresa quería prescindir de sus servicios y cuando hubiera plata concretarían el despido. Tales afirmaciones, amén de falaces, no tienen otro objeto que el de distraer la atención de V.S. para intentar justificar la ruptura del vínculo contractual, mal practicada; siéndoles de aplicación las máximas: "ei incumbit probatio qui dicit, non qui negat" y "negativa non sun probanda". Que niega, por no constarle: que el actor fuera objeto de irrespetuosidades y burlas por parte de los empleados de menor jerarquía y que le hicieran notar que tenía cargo pero menor sueldo; por no constarle, que el actor comenzara a sufrir ansiedad y depresión, que fuera atendido por el Dr. Néstor José Bianchi y, para el supuesto de haber existido tales dolencias, que las mismas guarden relación de causalidad con el sueldo del actor. Que niega que la causa consignada en el TCL 69003898, del 01 de Agosto de 2007, que dice: "Atento a que desde Diciembre del Año 2004 mantienen mi remuneración en la suma de $1.217,18..." configure un error que en nada perjudica la actitud del actor de darse por despedido. Que rige en el caso el principio de invariabilidad de la causa, que no puede minimizarse sosteniendo que fue un lapsus o una expresión poco feliz en la redacción del texto por parte del actor. Que de acuerdo con el art. 243 LCT, la denuncia del contrato de trabajo efectuada por el trabajador, basado en justa causa, conlleva la carga formal de, a más de la comunicación por escrito‑ la expresión en forma suficientemente clara de los motivos en que funda la ruptura. Que tales requisitos no son solamente ad probationem, sino ad solemnitatem (conf. López, Centeno y Fernández Madrid, Ley de Contrato de Trabajo Comentada, Bs. As., Contabilidad Moderna, 1987, t. II, pág. 1.225; en el mismo sentido se expide Etala, Carlos Alberto, Contrato de Trabajo, Bs. As., Astrea, 1999, 2a. edición actualizada y ampliada, pág. 568); adquiriendo la causal invocada y comunicada el carácter de vinculante, lo que importa su invariabilidad o modificación unilateral en el juicio posterior (conf. art. 243, última parte L.C.T.; Etala, op. y pág. cit.; salvo algún autor y algún fallo aislado, tanto la doctrina como la jurisprudencia son conteste al respecto). Que esto es así porque la norma tiende a salvaguardar el derecho de defensa en juicio de la contraparte (conf. Grisolía, Julio Armando, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Bs. As., Lexis Nexis Depalma, 2004, 9a. edición actualizada, pág. 551) y es una derivación del principio de buena fe (art. 1.198 del CC, art. 63 LCT) que debe regir durante todo el desarrollo del contrato laboral hasta su extinción inclusive. Que la invariabilidad de la causa que prescribe el art. 243 LCT, es tanto en su naturaleza (p. ej. invocar un acoso en la comunicación y luego fundar la demanda en suspensiones excesivas), cuanto en su extensión (vgr. invocar en la comunicación un insulto por parte del superior y luego, en la demanda, sostener que en realidad sólo le levantó la voz). Que el presente caso expone variabilidad de la causa en su naturaleza, porque en el TCL 69003898 se invoca (palabras más, palabras menos) un eventual congelamiento salarial del actor, y en la demanda se alegan otras más, "actitud discriminatoria de la empresa..." (pág. 2, 21 párrafo, 71 renglón, del escrito de demanda); ejercicio arbitrario del ius variandi, al sostener "y como consecuencia de ello manipulaba los horarios del trabajador a su antojo, es decir le asignaba turnos fijos tarde y noche únicamente" (pág. 3, 31 párrafo, renglones 4 y 5, de la demanda); afecciones psicofísicas, cuando dice "Esta situación llegó a repercutir hasta en la salud de Baldo, quien comenzó a sufrir ansiedad y depresión..." (ver pág. 4, renglones 3 a 5 de la demanda). Que no cabe otra consecuencia que hacer efectiva la sanción del art. 243, última parte, y declarar injustificada la denuncia del contrato efectuada por el actor, rechazando la pretensión indemnizatoria. Que al respecto Sardegna sostiene que "la prohibición de la alteración de la causa invocada va dirigida a ambas partes; no sólo alcanza a la demanda ..., sino también en el caso de una demanda por despido indirecto donde el dependiente alegó alguna injuria del empleador. Allí tampoco podrán esgrimirse hechos distintos a los expuestos en la comunicación que cursó el trabajador al considerarse en tal situación" (Ley de Contrato de Trabajo comentada y anotada, Bs. As., Editorial Universidad, 1985, págs. 602/3); asimismo "...la nueva causal puesta de manifiesto en la demanda o contestación según el caso‑ pero que no hubiere sido invocada en aquella comunicación, no puede ser considerada como justa causa disolutoria, ni aún en caso de ser probada y demostrada su gravedad" (Grisolía, op. y pág. cit). Que el presente caso expone variabilidad de la causa en la extensión, ya que el actor, en el TCL 69003898, invoca como motivo: el mantenimiento de la remuneración en la suma de $1.217,18 desde Diciembre de 2004, para luego en la demanda reconocer que en realidad dicha suma la percibe a partir de octubre de 2005. Que de esto surge la sinrazón de la causa invocada, porque basta con ver los recibos de haberes del actor acompañados a la demanda, correspondientes a los meses de Agosto y Septiembre de 2005, en los que consta que el sueldo era de $1.097,18 y que a partir de Octubre de 2005 es de $1.217,18 lo que significa un incremento de la remuneración en el orden del 11% (solamente teniendo en cuenta los meses de Setiembre y Octubre de 2005), que desmiente lo afirmado por él respecto del congelamiento (expresión que usa más adelante en el TCL ya indicado) de su salario desde Diciembre de 2004. Que la rectificación temporal que pretende hacer a la hora de la demanda, minimizándola como un error sin consecuencias, importa y significa la alteración cuantitativa de la causa invocada, toda vez que viola el requisito formal ad solemnitatem de "expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura", que exige la clara letra del art. 243 LCT. Que no debe olvidarse que la causa, una vez invocada y comunicada, no puede alterarse en más o en menos, ni modificarse en el juicio posterior en razón de haber adquirido el carácter de vinculante para las partes y que no es otra cosa que la preservación del principio de buena fe. Que al respecto se dijo que "No es jurídicamente válido alterar la causal del despido dada (o invocada) en el proceso judicial posterior" (CNAT, Sala VII, DT, 1995‑B‑1.811), y también que "Si la deuda salarial invocada en respaldo de la decisión de considerarse despedido fue planteada con ausencia de precisión en el emplazamiento, ello priva al reclamo de virtualidad a la luz de lo normado por el art. 63 de la LCT" (CNAT, Sala VIII, DT 1992‑B‑1.446). Que la causa invocada por el accionante en la demanda no debe admitirse, conforme art. 243, última parte de LCT). Que niega que la disolución del vínculo laboral sea por culpa exclusiva de la patronal y que la empresa haya sometido al actor a una situación de violencia moral y degradación ante el resto del personal de la misma, que configure una ingratitud que lo afectara psicológicamente, y que la ruptura de la relación sea conforme al art. 242 LCT. Que el incumplimiento de las obligaciones contractuales por alguna de las partes deben ser de tal magnitud que configuren la injuria laboral, entendida esta como "el incumplimiento grave de deberes contractuales propios de la relación de trabajo, deberes de prestación o de conducta" (Etala, op. cit., pág. 558). Que no todo incumplimiento grave autoriza la rescisión del contrato laboral (habida cuenta que están en juego los principios del derecho del trabajo, entre ellos: el de continuidad de la relación laboral art. 10 LCT), sino que, como lo señala el art. 242 LCT, la gravedad de la injuria debe ser de tal entidad que no consienta la prosecución laboral. Que en la situación traída a conocimiento del Tribunal el actor alega que se produjo un desfasaje entre su remuneración y la de los empleados amparados en el convenio colectivo de trabajo. Que obviamente ese tipo de razonamiento lo lleva a sacar conclusiones equivocadas, porque se compara con funciones, categorías y situaciones jurídicas que no guardan relación con su condición laboral. Que la pregunta no es si su remuneración no guarda relación con la del personal bajo convenio, sino si la empresa respeta el principio de a igual tarea igual remuneración o, precisando el concepto, igual remuneración por trabajo de igual valor. Que ya dijo que existe otro empleado (Krol) que cumple las mismas funciones que el actor, que también se encuentra en la misma situación de revista ‑excluido de convenio‑, que percibe un sueldo de $1.282,00 levemente superior al del actor, por lo que el principio de igualdad en las retribuciones está respetado. Que esa diferencia de ninguna manera constituye un grave ilícito contractual que autorice la rescisión del vínculo. Que al respecto cita a Grisolía: "Por tanto, no cualquier incumplimiento de una obligación contractual justifica el despido, que es la máxima sanción"; ... "Resulta también importante valorar el monto de la deuda, ya que si se trata de una diferencia salarial anterior y el empleador continua abonando normalmente la remuneración, el trabajador podría accionar por las diferencias salariales sin extinguir el vínculo laboral" (op. cit., págs. 552 y 555). Que por lo expuesto, la actitud del actor fue intempestiva, no encuadrando, en consecuencia, en la previsión del art. 242 LCT, siendo otra razón más por la que debe rechazarse la pretensión indemnizatoria. Que niega que al actor le corresponda indemnización alguna, especialmente por la suma que demanda de $73.032,13 y la indemnización prevista por el art. 80 LCT, toda vez que él se negó a retirar la certificación de servicios y remuneraciones, a pesar de los reiterados llamados a ese fin, con el objeto de incrementar el monto de la pretensa indemnización. Que niega que sea aplicable el CCT n1 253/95 (A.S.I.M.R.A.), porque el plantel de Argelite S.A. se encuentra comprendido dentro del CCT n1 260/75 (U.O.M.R.A.), como surge de la planilla de relevamiento de personal n1 000137 y del acta de inspección‑año 2007, ambas labradas por la Dirección de Fiscalización Laboral de la Subsecretaría de Trabajo y adjuntadas al expediente por el accionante. Que reconoce la relación laboral del actor como así también los 25 recibos de sueldo correspondientes a los haberes de él. Que por lo expuesto solicita el rechazo de la demanda en todos sus términos. Ofrece prueba, cita derecho y concluye peticionando el rechazo de la demanda como fue expuesto.

IV) Que a fs. 85 se deja constancia del fracaso de la Audiencia de Conciliación fijada en estos autos, en ausencia de la parte actora, encontrándose ambas partes debidamente notificadas conforme certificación de Secretaría en foja precitada.

V) Habiendo tenido lugar la Audiencia de Vista de la Causa, conforme constancias de fs. 293/294vta,, e incorporada la versión taquigráfica de la misma, son puestos los presentes a despacho para resolver. Y CONSIDERANDO: I) Que conforme los relacionados términos de demanda y contestación no se controvierte entre las partes: a) que entre el actor y la accionada existió relación laboral. b) la fecha de inicio de dicha relación laboral (01 de Julio de 1991). c) el monto de $1.217,18 denunciado por el actor como el mejor sueldo -básico- (fs. 27), el que incrementado con $160,00 por presentismo y con $42,00 arroja un total de $1.419,18 según recibos en copias a fs. 7/17, reconocidos por la accionada a fs. 56. d) que el actor produjo el distracto mediante telegrama librado a la accionada el día 08 de Agosto de 2007 (fs. 3). Por el contrario, se controvierte entre las partes: 1) El derecho del actor a percibir los conceptos y diferencias salariales que reclama. 2) El derecho del actor a percibir los conceptos indemnizatorios ordinarios, los agravamientos indemnizatorios por despido sin justa causa que demanda y la sanción prevista por art. 80 RCT. II) Que el actor expuso que cumplía tareas de Supervisor (fs. 28vta.), y que había sido encuadrado por la accionada como "excluido de convenio", mientras que la accionada negó que ingresara como Supervisor, afirmando que ingresó como "Auditor de calidad" en área "Calidad" (fs. 53). II.1) Que el Derecho del Trabajo está constituido por normas de orden público, de ineludible cumplimiento por parte de trabajadores y empleadores, rigiendo en el ámbito laboral el principio de irrenunciabilidad, que significa una mengua sustancial a la disponibilidad de derechos establecida por la normativa civil. En el ámbito laboral rige respecto del trabajador el principio opuesto, el de la indisponibilidad de derechos, por vigencia de normas que así lo disponen, como p.e. el art. 12 RCT que establece explícitamente el principio de irrenunciabilidad de derechos por parte de los trabajadores, o el art. 58 RCT que establece como principio la inadmisibilidad de presunciones en contra de los trabajadores, o el art. 260 RCT que establece como principio que todo pago insuficiente al trabajador será considerado pago a cuenta, no perjudicando sus derechos la recepción sin reservas de pagos parciales. II.2) Que también en el Derecho del Trabajo rigen los principios de "Primacía de la Realidad" y de "Razonabilidad", respecto a los cuales se ha expresado, lo que comparto, que "El principio de la primacía de la realidad significa que en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que surge de documentos o acuerdos, debe darse preferencia a lo primero, es decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos" (Plá Rodríguez, "Los Principios del Derecho del Trabajo", pág. 243); "Afirmar invariablemente el imperio de la realidad -que es lo mismo que decir, el imperio de la verdad- equivale a rendir tributo al principio de la buena fe, que inspira y sustenta todo el orden jurídico, como una exigencia indispensable de la propia idea de justicia" (Plá Rodríguez, ob. cit., pág. 263); "...el principio de primacía de la realidad en el derecho laboral se manifiesta en la imperatividad del "tipo legal" del contrato y de la relación de trabajo, consecuencia, a su vez, del principio de protección, fundamental en dicho derecho pero, con más amplitud que eso, incluye la desestimación de todo lo que implique privar al trabajador de la protección que le acuerdan las normas laborales (legales, de convenio colectivo) por cualquier medio de simulación o fraude a la ley laboral (art. 14 LCT y numerosas normas especiales preventivas del fraude y de la simulación)" (López, Centeno y Fernández Madrid, "Ley de Contrato de Trabajo Comentada", T. I, pág. 178); "...el principio de la razonabilidad consiste en la afirmación esencial de que el ser humano, en sus relaciones laborales, procede y debe proceder conforme a la razón" (Plá Rodríguez, ob. cit., pág. 284); "...el principio de racionalidad actúa como cauce, como límite, como freno de ciertas facultades cuya amplitud puede prestarse a la arbitrariedad" (Plá Rodríguez, ob. cit., pág. 292). II.3) Que es con tales guías conceptuales y con tales marcos normativos que corresponde analizar qué tipo de vinculación tuvieron las partes en autos. Si bien los recibos de haberes del actor obrantes en copias a fs. 2/17 consignan Categoría "Excluido de Convenio", tales constancias pueden ser desvirtuadas por prueba en contrario, efectivizándose la vigencia de los principios premencionados. La apariencia de Categoría "Excluido de Convenio" que surge del contenido de los recibos obrantes a fs. 2/17 no es suficiente por sí para entender acreditada tal circunstancia. Ninguna circunstancia relativa al contrato de trabajo queda sin más probada por estar documentada, como ocurre así también respecto al propio contrato de trabajo. A este respecto, con criterio que comparto, se ha expresado que "La calificación que den al contrato las partes carece de relevancia para encuadrarlo jurídicamente" (Fernández Madrid, "Práctica Laboral", 2da. ed., pág. 85). II.4) Que la calificación de "Excluido de convenio" consignada en los recibos de haberes del actor queda totalmente desvirtuada con prueba testimonial producida en autos, al acreditar dicha prueba que el actor ingresó cumpliendo tareas propias de Supervisor, tareas que desarrolló en distintos sectores. En la Audiencia de Vista de la Causa se recibieron declaraciones testimoniales, cuya veracidad no fue cuestionada ni resulta contrariada por ninguna prueba incorporada a estos en autos, referidas a continuación, que acreditan lo preexpuesto. El testigo Luis César Amado declaró que es ex-empleado de la accionada; que trabajó para ella desde el año 1990 hasta fines de Octubre de 1996; que el actor ingresó cuando el testigo ya estaba trabajando para la demandada; que el testigo estaba como Auditor de Calidad; que el actor ingresó como Supervisor de Mantenimiento, que estuvo en una época como encargado de una línea de producción; que cuando el testigo se retiró vio al actor vinculado a la parte de Producción. El testigo Ramón Pedro Peña Reynoso declaró que actualmente trabaja para la demandada; que ingresó a trabajar en el año 1991; que trabaja como operario, en mantenimiento, en reparaciones de todo lo que se avería dentro de la fábrica; que el actor también trabajó en Argenlite; que el actor era Supervisor del declarante. El testigo Fabián Héctor Landriel declaró que trabajó para la demandada, como operario, y que ingresó en el año 1992; que a la fecha de ingreso del declarante el actor estaba como Supervisor de Mantenimiento; que después pasó a Supervisor de línea y que de ahí lo pasaron a Control de calidad; que el actor controlaba a los trabajadores, controlaba las máquinas, controlaba los cuerpos que iban saliendo, si correspondían o les faltaba algo. El testigo Juan Cecilio Arrascaeta declaró que actualmente trabaja para la demandada, desde Septiembre u Octubre de 1992; que a la fecha de ingreso del declarante el actor estaba como Supervisor de línea, que luego lo trasladaron a Calidad; que cuando dejó de trabajar estaba en Calidad; que no sabe cómo es el nombre de la tarea, Supervisor, Auditor, que él estaba a cargo de eso, que si algo estaba mal, él tomaba una decisión, si la pieza iba o no iba, si la aceptaba o no. Que las tareas cumplidas por el actor, incluidas las desarrolladas en el último período de actividad para la accionada con la denominación de "Auditor de Calidad", son tareas comprendidas en el CCT N1 253/95, ASIMRA - Rama 4, Automotores, correspondiéndole la categoría de "Supervisor Técnico de Tercera", según conclusión que comparto, contenida en el dictamen del Perito Contador (fs. 269). Que es esta realidad la que debe prevalecer por sobre la pretensión de la accionada de excluir al trabajador del amparo de sus legítimos derechos laborales, empleando para ello el inconsistente recurso de categorizarlo unilateralmente como "Excluido de Convenio", creando una denominación funcional de "Auditor de calidad" -inexistente con ese nombre en el CCT aplicable-, para eludir atribuir al actor la correspondiente categoría profesional reconocida por el art. 71 del CCT, "Supervisor técnico de control de calidad". Que esta categoría es la última que le correspondió al actor antes del distracto, pero conforme se acreditó con la prueba testimonial precitada. el actor tuvo desde su ingreso la función y categoría de Supervisor, la que cumplió en distintas secciones de trabajo de la accionada. Que por resultar atinente al caso, hago cita de criterio que comparto y hago mío, expuesto en Sentencia N1 2.189, dictada el 25 de Julio de 2005 por el Juzgado Nacional de 1a. Instancia del Trabajo NE 77, en Expte. NE 21.382/2004, caratulado "PETRILLO, Ariel Marcelo c/ COTO C.I.C. S.A. s/ Despido": "Que ninguna eficacia consensual al silencio guardado por el trabajador frente a su exclusión convencional, pues debe interpretarse que, en este caso, dicho consentimiento derivaría en un acto de disponibilidad gratuita que está prohibido por la normativa... Repárese que del informe elaborado por el perito contador a fs. ... se desprende que, como consecuencia de la exclusión del CCT ..., el actor sufrió una importante merma en su remuneración" Que conforme desarrollo efectuado infra, Considerando Noveno, en el caso de autos, al igual que en el antecedente precitado, la exclusión del CCT le significó al actor un importante desmedro salarial. II.5) Que por lo expuesto corresponde hacer lugar al reclamo del actor de reconocerle la categoría profesional que le correspondía en derecho, referida en el apartado precedente, desechando por inadmisible la posición de la actora de considerarlo "excluido de convenio". Este reconocimiento conlleva el reconocimiento de que el actor era y es acreedor a todos los reclamos fundados en la categoría antedicha reconocidos en el CCT, entre ellos, el primordial, al reclamo de aplicación de la escala salarial convencional, para la determinación de todos los conceptos reclamados en autos a los que se hiciere lugar. III) Reclamó el actor como conceptos remuneratorios ordinarios (fs. 27): a) Haberes adeudados, ocho días del mes de Julio de 2007; b) Vacaciones proporcionales año 2007; y c) SAC proporcional segunda cuota (año 2007). d) Diferencias salariales por el período comprendido entre Agosto de 2005 y Agosto de 2007. Teniendo por no controvertida la existencia del contrato de trabajo que vinculó al actor con la accionada, conforme lo dispuesto en art. 375, segundo párrafo, CPC, correspondía a la demandada la prueba contraria a tales reclamaciones, prueba que no produjo en autos. Por lo que corresponde admitir el reclamo de abono de estos conceptos, con ajuste a las siguientes pautas: a) Los montos de los rubros salariales admitidos deberán establecerse calculados con la escala salarial aplicable a la categoría convencional que correspondía al actor conforme Considerando precedente. b) Todos los montos de los rubros salariales deberán establecerse teniendo en cuenta la fecha del distracto, que es la fecha de entrega de la comunicación de despido, 10 de Agosto de 2007 según informe de Correo Oficial (fs. 181 y 185). Dejo expresado que la disposición de calcular estos concepto del modo indicado queda enmarcada dentro de la facultad acordada al Tribunal por el art. 377 del CPC, de resolver ultra petita a favor del trabajador, siempre que no se comprendan rubros no reclamados. Por el motivo expuesto, conforme lo previsto por art. 234 CPC, me aparto de los montos establecidos para estos conceptos por el Perito Contador designado en autos (fs. 270), conceptos que deberán ser establecidos en sus montos conforme pautas expresadas. Los conceptos salariales admitidos devengarán intereses conforme pautas a expresar infra. IV) Que con respecto al reclamo de indemnizaciones por despido sin justa causa, el actor intimó a la accionada mediante telegrama librado el día 01 de Agosto de 2007 (fs. 2 y 184), en el que expresó: "Atento a que desde Diciembre del año 2004 mantienen mi remuneración en la suma de $1.217,18, lo cual quedó absolutamente desfasado en relación a lo que perciben el resto de los trabajadores de la empresa, conforme a los convenios aplicables al sector, los intimo por 48 hs. respondan si están dispuesto a mejorar la remuneración con sentido de equidad y razonabilidad, teniendo presente que mi remuneración guardaba una relación de superioridad con el personal que ahora percibe sumas mayores comparando la escala salarial de las categorías en relación a la vigente en la época de mi incorporación a la empresa (Julio 1991). La circunstancia de que al ingresar como dependiente de la empresa me categorizaron como "excluido de convenio", y como tal percibiera remuneración superior a los demás trabajadores, debió mantener esa relación en el transcurso del tiempo para que no ocurriera, como de mala fe lo hace la empresa, al haberme congelado el salario por ser "excluido de convenio", llegar a tal punto que los trabajadores bajo convenio, y de inferior categoría y responsabilidad, tengan un salario muy superior al mío. Ello está indicando una evidente injusticia y postergación al suscrito, lo cual me produce agravio que, de no cesar, me autorizará a considerarme en situación de despido indirecto por exclusiva culpa de esa patronal. Se les advierte que la falta de respuesta en el plazo otorgado, o en su caso la negativa a mejorar la remuneración, dará lugar a que me considere despedido indirectamente. Quedan uds. debida y legalmente intimados". Esta pieza fue entregada a la demandada el día 03 de Agosto de 2007 según informe de Correo Oficial (fs. 181). V) Que la accionada no invocó ni acreditó que respondiera a esta intimación del actor, por lo que no consta que negara oportunamente de modo concreto la realidad de hechos claramente contradictorios con la normativa laboral, los que se pueden sintetizar del siguiente modo: A) que desde Diciembre de 2004 sus haberes permanecieron invariables. B) que el actor ingresó a trabajar para la accionada con una remuneración superior a la del resto del personal, pero que la empleadora produjo un deterioro en sus niveles remuneratorios, en relación a otros trabajadores de la misma empresa accionada a quienes se incrementaron sus salarios, llegando a ser los ingresos del actor inferiores a los de trabajadores de inferior categoría y responsabilidad. Que la falta de respuesta de la accionada a la intimación del actor conduce a acordar a su silencio respecto a los hechos de premención el valor que la normativa vigente prevé (art. 57 RCT), es decir, presunción de que ocurrieron los actos atribuidos por el actor a la empleadora, claramente contradictorios con los deberes a observar en el marco del contrato de trabajo. El nacimiento de esta presunción tiene como efecto legal la imposición de carga probatoria a la demandada de lo contrario, de que tales hechos no ocurrieron. VI) Que ante la falta de respuesta de la accionada a la intimación que le efectuara el actor, éste libró el día 08 de Agosto de 2007 nuevo telegrama, dándose por despedido, con el siguiente texto "Habiendo vencido el término otorgado mediante Telegrama Ley 23.789, pieza postal CD 826470224, sin que siquiera se dignaran a responder mi requerimiento en cuanto a manifestar predisposición a mejorar mi remuneración, absolutamente relegada en relación al personal bajo convenio, con tareas de menor jerarquía y responsabilidad que las mías, lo cual me ocasiona grave injuria laboral por lo que hago efectivo el apercibimiento advertido, en la misiva referida, dando por extinguida relación laboral por absoluta culpa de esa patronal. En consecuencia les intimo por 48 hs. me abonen liquidación final más indemnizaciones ordinarias y extraordinarias de ley. Igualmente procedan a entregarme certificación de servicios y remuneraciones, todo bajo apercibimiento de los agravamientos indemnizatorios pertinentes y de iniciar acciones judiciales". Que la comunicación de despido hizo referencia a la previa intimación formulada por el actor, por lo que son las causales expresadas en esa intimación las que corresponde analizar para establecer si el actor dispuso despido indirecto equiparado a despido sin justa causa. VII) Que con respecto al primer motivo de distracto invocado por el actor en la intimación precitada -descripto en Considerando V), apartado A)-, éste fue expresado erróneamente, como lo señaló la accionada, ya que en la intimación transcripta en Considerando Quinto el actor expresó que sus haberes no se habían modificado desde Diciembre de 2004, mientras que según constancias de autos tal inmovilidad se constató desde Octubre de 2005. Que se constata inexacto el tiempo indicado por el actor en su comunicación de distracto como de inmovilidad salarial, lo que formalmente invalida la causal invocada en relación a este incumplimiento, subsistiendo no obstante el señalamiento de que la accionada mantuvo invariable durante un prolongado tiempo el monto de remuneraciones del actor -expresado precedentemente-, el que fue consentido por la accionada. VIII) Que con respecto al segundo motivo de distracto invocado por el actor en la intimación precitada -descripto en Considerando V), apartado B)-, se tiene como hecho no controvertido que el actor ingresó con una remuneración superior a la del resto del personal. Pero además ese mayor nivel remuneratorio del actor al momento del ingreso, 01 de Julio de 1991, se acreditó con prueba Pericial Contable (fs. 268/270vta.). Esta pericia menciona la remuneración básica del actor al momento de su ingreso, la que, relacionada con un muestreo comparativo con otras categorías -datos también mencionados en dicha Pericia- eran las siguientes: Haberes básicos al 01 de Julio de 1991: actor $700,00; operario especializado ingresado el 17/07/89: $255,90; operario especializado ingresado el 16/05/91: $248,80; operario especializado ingresado el 17/07/89: $272,80. IX.1) Que también se acreditó con datos contenidos en la Pericia Contable de fs. 268/270vta., que la accionada incrementó los haberes del actor y de los trabajadores cuyos haberes se tomaron como punto de referencia, habiéndose acreditado asimismo que la demandada no incrementó a todos los haberes en igual proporción, sino que incrementó en menos proporción los haberes del actor, produciendo deterioro relativo en las remuneraciones del actor, relacionadas con las remuneraciones de los otros trabajadores dependientes de la accionada a quienes se incrementaron sus salarios. a) La remuneración básica del actor se incrementó entre el 01 de Julio de 1991 ($700,00) y el 01 de Octubre de 2005 ($1.217,18) -remuneración ésta que se mantuvo en igual monto hasta el momento del despido, 08 de Agosto de 2007- en un 73,88% ($.1217,18 - 700 = 517,18; 517,18/700 x 100 = 73,88%). b) Las remuneraciones básicas de un operario calificado ingresado el 17 de Julio de 1989, incluido en CCT, se incrementaron entre el 01 de Julio de 1991 ($255,90) y el 01 de Julio de 2007 ($1.838,36) en un 618%. c) Las remuneraciones básicas de un operario especializado ingresado el 16 de Mayo de 1991, incluido en CCT, se incrementaron entre el 01 de Julio de 1991 ($248,80) y el 01 de Julio de 2007 ($1.863,82) en un 649%. d) Las remuneraciones básicas de un operario especializado ingresado el 17 de Julio de 1989, incluido en CCT, se incrementaron entre el 01 de Julio de 1991 ($272,00) y el 01 de Julio de 2007 ($1.709,47) en un 528%. Determinó la Pericia Contable un porcentaje promedio de variación salarial en el período antedicho, para los trabajadores dependientes de la accionada incluidos en CCT, del 588,33% (fs. 269). Mientras que en igual período el actor tuvo un incremento de salarios del 73,88%, como expuse ab initio de este apartado. Resulta así acreditado, redondeando valores porcentuales, que en el período indicado la accionada acordó aumentos de salarios a su personal bajo convenio de aproximadamente el 600% del monto de salarios básicos al 01 de Julio de 1991, mientras que en el mismo período acordó aumentos de salarios al actor por aproximadamente el 75% del monto su salario básico al 01 de Julio de 1991. Esa diferencia significa que el actor, en el lapso precitado, tuvo un incremento en sus ingresos de aproximadamente un 525% menos que el resto de los trabajadores de la empresa. O lo que es lo mismo, el resto de los trabajadores dependientes de la accionada tuvieron un incremento salarial porcentual promedio, que en relación al incremento salarial del actor permite establecer una relación de ocho a uno (8 a 1), considerando los valores porcentuales en relación a los ingresos iniciales tenidos en cuenta en cada caso. IX.2) Que también se acreditó con datos contenidos en la Pericial Contable en análisis, que al 01 de Julio de 2007, al concluir el lapso iniciado el 01 de Julio de 1991, el actor tenía un salario básico inferior al de todos los trabajadores tomados como muestras referenciales por el Perito Contador. Haberes básicos al 01 de Julio de 2007: actor $1.217,18; operario especializado ingresado el 17/07/89: $1.838,36; operario especializado ingresado el 16/05/91: $1.863,82; operario especializado ingresado el 17/07/89: $1.709,47. X) Que conforme lo expuesto, se acreditó que la empleadora privó prolongada e ilegalmente al trabajador de las remuneraciones y de los incrementos que legalmente le correspondían, lo que significa que incumplió de modo pertinaz con su principal obligación dentro del contrato laboral, el abono del correcto salario que era el medio de subsistencia del actor, con lo que quedó debidamente acreditada la primera causal de despido deslindada supra, la que por sí es constitutiva de justa causa de despido. Ello torna justificado el despido indirecto dispuesto por el actor y lo equipara a despido sin justa causa, motivo que por sí conduce a la admisión de sus reclamos de abono de indemnizaciones ordinarias por despido sin justa causa. Que en caso de similar plataforma fáctica al de autos, con criterio que comparto, se resolvió que "En toda empresa existe un orden jerárquico que está acompañado por un sistema remuneratorio concerniente a las diferentes jerarquías. Si el actor entró a laborar a la demandada como "gerente" y en el momento de su ingreso su remuneración guardaba una relación de superioridad con la del resto del personal, y éste, comprendido en la convención colectiva de trabajo recibió sucesivos aumentos hasta llegar a equipararse con el nivel gerencial, el sueldo del actor también debió incrementarse en la misma proporción, toda vez que más allá de que esté o no excluido del convenio, resulta inadmisible que un superior jerárquico gane menos que su inferior" -CNAT, Sala VI, 26/07/1994, Sent. 40.667, "Lorenzo, Enrique c/ Establecimiento Metalúrgico Crespo S.A."- (J.C. Fernández Madrid, A. Caubet, J. Fernández Madrid, "Vademécum Laboral", págs. 98/99). X.1) Que a la admisión de la demanda conforme lo precedente no obsta la falencia expresiva en relación al primer motivo de despido analizado supra. Al haberse fundado el distracto en más de una causal y haberse acreditado un motivo que por sí constituye justa causa de despido como ya lo expresé, corresponde la admisión de la demanda. Que se ha resuelto en un caso de despido directo, con criterio que comparto y que considero aplicable al presente caso de despido indirecto, que "Cuando el empleador ha invocado varias causales en la notificación del despido, es suficiente que acredite una sola de ellas si su gravedad justifica la medida adoptada" -CNAT, Sala VIII, 14/08/80, "Formica, José Francisco c/ La Internacional Empresa de Transporte de Pasajeros S.A."- (cita de Fernández Madrid, "Despidos y Suspensiones", 1a. ed., pág. 78). XI) Que como expuse, el despido indirecto dispuesto por el actor se equipara a despido sin justa causa, por lo corresponde hacer lugar al reclamo de abono de conceptos indemnizatorios ordinarios por despido. Las indemnizaciones que corresponde admitir a favor del actor deben establecerse en sus montos con ajuste al régimen ordinario de la Ley N1 25.877. Atento la antigüedad del actor que se considera acreditada en autos, dieciséis años, un mes y nueve días, con ingreso el día 01 de Julio de 1991, y egreso el 10 de Agosto de 2007, le corresponden los siguientes conceptos indemnizatorios. a) Indemnización por despido (art. 245 RCT): atento la antigüedad del actor expresada supra corresponde una indemnización por una suma igual a dieciséis meses de haberes. Que para calcular esta indemnización no se tomará como base el mejor haber percibido por el actor durante el último año de trabajo, sino el mejor haber "devengado" (el que debió percibir), conforme lo dispuesto por el art. 245 RCT -texto según art. 51 Ley N1 25.877-, con inclusión de parte proporcional de aguinaldo y vacaciones, y adicionales generales y particulares de cita, excluidas asignaciones familiares y asignación por antigüedad. a.1) A lo ya expresado agrego que, como fuera expuesto entre otras en Sentencia de fecha 27 de Junio de 1996 dictada en autos, Expte. año 1995, letra "M", N1 599, caratulado "Medina, Abel Ardelio y otros c/ Lubcom S.A. - Despido y haberes", la inclusión de todos los adicionales integrativos de la remuneración para establecer la base de cálculo de este concepto indemnizatorio, es un criterio que se funda entre otros antecedentes -compartidos- en los siguientes: a.1.1) "Se ha sostenido también que la parte proporcional de aguinaldo no integraría la remuneración mensual habitual, porque no se trata de una remuneración mensual sino adicional que se paga semestralmente. Si se entiende, como hemos sostenido, que la referencia de la ley a la remuneración mensual "percibida" ha de interpretarse como "devengada", el sueldo anual complementario se devenga con cada mes (incluso con cada día), de modo que no es obstáculo para el cómputo la circunstancia de que su exigibilidad quede sujeta a un plazo (en principio) semestral" ("Ley de Contrato de Trabajo", López, Centeno y Fernández Madrid, T. II, págs. 1241/1242); "...según fallo de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires del 16/11/82 ("Heimann, Raúl Alberto c/ Rigolleau S.A.") corresponde computar el sueldo anual complementario para el cálculo de la indemnización por despido" -rev. Legislación del Trabajo, T. XXXI-B, pág. 932. Vázquez Vialard sostiene que el SAC "constituye un salario diferido en su pago" ("Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social", 6ta. ed., T. I, pág. 399), y al hacer referencia a la indemnización por despido ("Derecho del Trabajo", T. I., pág. 518), sostiene que "dicha indemnización se liquida a razón de un mes de sueldo por cada año aniversario o fracción mayor de tres meses de antigüedad..."; "A este fin se toma "como base la mejor remuneración normal y habitual" percibida durante el último año o durante el plazo de prestación de servicio si éste fuere menor..."; "...cabe manifestar que el SAC se devenga por cada mes trabajado (por lo cual es un ingreso "normal y habitual"), aunque solo se liquide dos veces por año o cuando la relación contractual se extinga...". El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La Rioja se expidió a este respecto, integrado por miembros titulares, en Resolución de fecha 4 de Setiembre de 1991, dictada en autos Expte. N1 6.515, letra "F", año 1990, caratulado "Flexibles Argentinos S.A. - Casación", expresando que "Con relación a la integración del haber, base de la indemnización por despido, con la parte proporcional del sueldo anual complementario, cuestionada por el casacionista, cabe apuntar que sobre el particular la jurisprudencia de los tribunales no es pacífica. La incorporación del Tribunal de mérito en su cálculo es coincidente con la jurisprudencia minoritaria -cuyo fundamento es que el sueldo anual complementario forma parte de la retribución del trabajador ya que la ley establece su entidad y forma de pago- sin que ello implique transgresión a la normativa del art. 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, constituyéndose el agravio en una crítica al fallo desde una posición jurídica distinta, no demostrativa de la infracción". a.1.2) Respecto a la inclusión de vacaciones en la base de cálculo de la indemnización por despido: Krotoschin, "Tratado Práctico de Derecho del Trabajo", T. I, pág. 536 expresa que para el cálculo del monto de la indemnización por despido "se deben tener en cuenta todas las prestaciones que integran la remuneración". Tal expresión ("todas las prestaciones que integran la remuneración") incluye a las vacaciones, como se referirá infra, también con cita de Krotoschin, al hacer referencia a las prestaciones que integran la remuneración para el cálculo de la indemnización por omisión de preaviso. b) Indemnización por omisión de preaviso (arts. 231 y 232 RCT): atento la antigüedad del actor expresada supra, corresponde una indemnización por una suma igual a dos meses de haberes. Igual a la suma de los haberes correspondientes a los meses concretos del preaviso omitido CSeptiembre y Octubre de 2007-, con inclusión de parte proporcional de aguinaldo y vacaciones, y todo adicional general o particular que le correspondiere, excluyéndose asignaciones familiares. b.1) Que como también fuera expresado entre otras en Sentencia dictada en autos "MEDINA, Abel Ardelio y otros c/ Lubcom S.A. - Despido y haberes", de precedente mención, la inclusión de todos los adicionales integrativos de la remuneración para establecer la base de cálculo de este concepto indemnizatorio, es un criterio que se funda entre otros antecedentes -compartidos- en los siguientes: b.1.1) Respecto a la inclusión de parte proporcional de aguinaldo en la indemnización por omisión de preaviso: "En todos los casos, el cálculo deberá comprender todos los rubros integrativos del concepto de remuneración, más la proporción de aguinaldo" ("Régimen de Contrato de Trabajo" dirigido por Juárez Dover, Altamira Gigena y J. Sappia, ed. 1977, pág. 645). "Debe incrementarse el importe de la indemnización sustitutiva de preaviso, con la doceava parte que correspondería al sueldo anual complementario, solución exacta desde que el trabajador no solo devenga la retribución que percibe cada período de pago, sino, además una doceava parte que el empleador retiene para entregarla el 30 de junio o el 31 de diciembre de cada año o al tiempo de la resolución del contrato" -T.S.J. Cba., 6-8-74, "Sánchez, Julián c/ Bistell Hnos."-; "La indemnización sustitutiva de preaviso debe obtenerse multiplicando el jornal diario devengado por el obrero por 25 días, y adicionando al producto obtenido su doceava parte en concepto de aguinaldo proporcional" -C. Trab. Rosario, Sala I, "González, Felipe c/ Gianini, Juan- (citas de "Régimen...", ob. y aut. cit., pág. 671); "Desde hace décadas la jurisprudencia tiene decidido que se computa la parte proporcional del aguinaldo legal -para fallos más recientes ver: Legislación del Trabajo, T. XXV-A, pág. 178; Rev. La Ley, T. 153, pág. 392; Rev. Derecho del Trabajo, 1980, págs. 640 y 1.171; Rev. Derecho del Trabajo, 1976, pág. 69 y Legislación del Trabajo, T. XXVIII-B, pág. 1.043-" ("Ley de Contrato de Trabajo comentada", López, Centeno y Fernández Madrid, T. II, pág. 1.162). b.1.2) Respecto a la inclusión de parte proporcional de vacaciones en la indemnización por omisión de preaviso: "El carácter resarcitorio del pago no impide que para el cálculo de la cuantía se tengan en cuenta todos los factores que determinan la remuneración -prestaciones complementarias, aumentos acordados, parte proporcional del Sueldo Anual Complementario, por vacaciones, etc.-" ("Tratado Práctico de Derecho del Trabajo", Krotoschin, T. I, pág. 523). c) Integración de mes de despido (art. 233 RCT): integrativo del concepto mencionado precedentemente. Corresponde ordenar el pago de haberes por los días que van desde la fecha del distracto y hasta el último día de tal mes y año, con inclusión de los adicionales de cita, excluyéndose asignaciones familiares. c.1) Como fuera expresado entre otras en Sentencia dictada el 5 de Junio de 1995 en autos Expte. año 1994, letra "B", N1 474, caratulado "Bazán, Margarita Jesús c/ Ritex S.A. - Diferencia indemnización por despido", la inclusión de todos los adicionales integrativos de la remuneración para establecer la base de cálculo de este concepto indemnizatorio, es un criterio que se funda entre otros antecedentes -compartidos- en los siguientes: "En todos los casos, el cálculo deberá comprender todos los rubros integrativos del concepto de remuneración, más la proporción de aguinaldo" ("Régimen de Contrato de Trabajo" dirigido por Juárez Dover, Altamira Gigena y J. Sappia, ed. 1977, pág. 645). "El cálculo de esta indemnización complementaria, deberá hacerse también teniendo en cuenta las pautas que hemos puesto de manifiesto respecto de la indemnización sustitutiva" ("Régimen...", ob. y aut. cit., pág. 646). "El rubro integración del mes de despido sigue la misma suerte que la indemnización sustitutiva del preaviso, ya que el primero forma parte del segundo y no es una indemnización distinta", CNAT, Sala IV, 31/10/83, "Fernández González, Tomás y otro c/ Sasetru S.A." -cita de "El despido", ed. La Ley, pág. 120-). XI.1) Que por los fundamentos expuestos, conforme lo previsto por art. 234 CPC, me aparto de los resultados propuestos por el Perito Contador designado en autos para los conceptos indemnizatorios. Que sin perjuicio de lo precedente, dejo también expresado que la liquidación de conceptos indemnizatorios es tarea a cumplir por las partes (art. 322 CPC), a posteriori del dictado de Sentencias, no es tarea a cumplir por Peritos previo a la decisión del caso, porque en tales casos las pericias no constituyen prueba para demostrar hechos fundantes de derechos conforme art. 187 CPC. XI.2) Que respecto de la interpretación expuesta ab initio de este Considerando existen posiciones distintas, que respeto pero no comparto, por lo que dejo expresado que para el supuesto de que pudiera considerarse que estas posiciones confrontadas ofrecieren dudas en su interpretación -duda que sostengo no existe-, debe prevalecer la interpretación efectuada en la presente. Ello, porque ante la duda que pudiere ofrecer toda disparidad interpretativa, la interpretación más favorable a los derechos del actor está legalmente impuesta en su opción, conforme principios y normas aplicables en el fuero laboral, como la regla "in dubio pro operario", expresada doctrinariamente entre otros por Plá Rodríguez ("Los Principios del Derecho del Trabajo", págs. 46/52), y plasmada normativamente en el art. 33 de la Constitución de la Provincia de La Rioja ("Si la duda recayese en la interpretación o alcances de la ley,... los jueces o encargados de aplicarla decidirán en el sentido más favorable al trabajador") y en el art. 71 de la Ley N1 5764 de organización del Fuero Laboral de la Provincia de La Rioja ("El Tribunal en caso de duda deberá estar a lo que resulte más favorable al trabajador, tanto en lo fáctico como en lo jurídico"). XII) Reclamó el actor el abono de agravamiento indemnizatorio previsto por el art. 16 de la Ley N1 25.561. Que atento a lo expuesto supra, el despido indirecto dispuesto por el actor se equipara a despido sin justa causa, ocurrido en fecha en que tal acto resultaba sancionable conforme previsión del art. 16 de la Ley N1 25.561. Se configura por tanto la situación de hecho que torna procedente este reclamo, por lo que corresponde hacer lugar al pedido de agravamiento indemnizatorio conforme lo dispuesto en art. 16 de la Ley N1 25.561. El agravamiento indemnizatorio que corresponde admitir es igual al cincuenta por ciento (50%) de la sumatoria de los conceptos Indemnización por despido, Indemnización por omisión de preaviso, Integración de mes de despido y Vacaciones no gozadas, correspondiendo la inclusión de este último rubro conforme lo dispuesto en art. 41 del Dec. 264/2002 ("La duplicación prevista en el art. 16 de la Ley N1 25.561 comprende todos los rubros indemnizatorios originados con motivo de la extinción del contrato de trabajo"), atento ser las Vacaciones no gozadas un concepto indemnizatorio por despido, conforme art. 256 RCT. Dejo expresado que el cálculo de este concepto del modo indicado queda enmarcado dentro de la facultad acordada al Tribunal por el art. 377 del CPC, de resolver ultra petita a favor del trabajador, siempre que no se comprendan rubros no reclamados. En el caso el actor reclamó el agravamiento indemnizatorio previsto por el art. 16 de la Ley 25.561 (reglamentado por art. 41 del Dec. N1 264/2002), y el Tribunal establece cómo debe calcularse el concepto. Este rubro devengará intereses conforme pautas que se expresarán infra. XIII) Que corresponde admitir el reclamo del actor de abono de agravamiento indemnizatorio previsto por el art. 21 de la Ley N1 25.323, atento a que el actor acreditó haber librado el día 08 de Agosto de 2007 -fs. 3 y 185- intimación a la accionada para que le abonara indemnizaciones de ley, pieza recibida por la accionada el día 10 de agosto de 2007 según informe de fs. 181. La intimación cumplida por el actor, y la necesidad de iniciar acciones judiciales (los presentes autos) para procurar su cobro, son los extremos que habilitan la admisión del incremento indemnizatorio previsto en art. 21 de la ley 25.323, por lo que el mismo debe prosperar, correspondiendo que la demandada abone al actor por este concepto el cincuenta por ciento (50%) de la sumatoria de las indemnizaciones ordinarias por despido admitidas. Todo ello con más intereses conforme pautas que se expresarán infra. XIV) Que el actor reclamó la indemnización prevista en el art. 80 RCT -art. 45 de la Ley N1 25.345-. Que el actor acreditó en autos haber intimado a la accionada a cumplir con la entrega de certificaciones, conforme exigencia del párrafo tercero del art. 80 RCT, en el tiempo útil establecido por el art. 31 del Dec. 146/01, conforme pieza librada el día 11 de Septiembre de 2007, agregada en copia a fs. 35 y 187, entregada a la accionada el día 13 de Septiembre de 2007 según informe de Correo Oficial a fs. 181. Tal intimación, en el tiempo expresado, es el requisito legal para la procedencia de este reclamo, por lo que corresponde su admisión. Este rubro se calculará en su montos conforme Considerando II.5), y devengará intereses conforme pautas que se expresarán infra. XV) Los montos correspondientes a los conceptos salariales e indemnizatorios admitidos devengarán intereses iguales al promedio mensual de la tasa activa aplicada por el Banco de la Nación Argentina para operaciones corrientes de descuento de documentos comerciales a partir del momento de cada adeudo, establecido como expreso a continuación. a) Fechas según lo dispuesto en art. 128 RCT para diferencias de haberes desde Agosto de 2005 a Julio de 2007, ambos meses inclusive. b) Fecha de producción de distracto -10 de Agosto de 2007- para: b.1) Diez días de haberes del mes de Agosto de 2007. b.2) Vacaciones proporcionales año 2007. b.3) SAC proporcional segundo semestre año 2007. c.4) Diferencia de haberes por días trabajados en el mes de Agosto de 2007. c.5) Indemnización art. 16 de la Ley N1 25.561. c.6) Indemnización art. 21 de la Ley N1 25.323. c.7) Multa art. 80 RCT. XV.1) El abono del capital con más sus acrecidas deberá cumplirse en el término de cinco días posteriores a la aprobación de planilla de liquidación. XVI) Que el dictamen del Perito Contador, no cuestionado en este aspecto por la accionada, expresa haber constatado una conducta generalizada de la accionada tendiente a eludir la aplicación del CCT a su personal, al exponer (fs. 270): "En Argelite La Rioja S.A. existe personal que cumple funciones específicas de supervisión auditoría y control de tareas realizadas por los denominados empleados de línea. Lo que ocurre es que la Empresa bajo la denominación ambigua de Excluido de convenio evita o esquiva su responsabilidad de Categorizar determinado grupo de sus colaboradores. Como corolario subalterniza la carrera profesional de sus dependientes manejando a su arbitrio las jerarquías y/o remuneraciones de esos agentes, bajo la única premisa que quien es dador del trabajo puede marcar caprichosamente pautas y/o parámetros especiales, y establecer sus propias reglas de juego, en la relación con sus contratados, apartándose del marco jurídico laboral que inexorablemente debe respetar. La categoría no se reconoce explícitamente como es debido, según estricta correlación con las funciones y responsabilidades del subalterno, con los consiguientes desequilibrios e inequidades en la contraprestación a que se obliga el empleador, lo que en el tiempo van minando el afán de superación y el efectivo rendimiento de los trabajadores". XVI.1) Que en el caso particular del actor, y conforme lo expuesto supra, resulta probado que la accionada realizó una ilegítima exclusión del actor del marco convencional que debía ampararlo, cometiendo de tal modo una continuidad de actos en fraude laboral del trabajador, figura tipificada entre otras normas por los arts. 14 y 275 RCT. Que además esta continuidad de actos disvaliosos, de fraude laboral, le significaron al actor concretos perjuicios en su nivel y evolución salarial, conforme Considerando IX), como ya lo destaqué en Considerando II), apartado 4). Que la demandada no solo excluyó al actor del amparo de la normativa convencional que lo comprendía, sino que además invocó esa unilateral exclusión como fundamento válido para requerir el rechazo de las pretensiones planteadas por el actor en estos autos. Que esta conducta de la demandada encuadra en uno de los supuestos especialmente comprendidos en carácter de conducta temeraria y maliciosa previsto por el art. 275 RCT, "cuando sin fundamento, y teniendo conciencia de la propia sin razón,... se hiciesen valer actos cometidos en fraude del trabajador..." Por ello, cabe declarar a dicha conducta como temeraria y maliciosa, condenando a la accionada a abonar al actor una multa igual al 150% (ciento cincuenta por ciento) de los intereses que se establezcan sobre el capital admitido en los presentes. XVII) Atento el resultado, admisión total de la demanda, corresponde imponer las costas a la accionada (arts. 158 y 159 CPC), difiriendo la regulación de honorarios hasta contar con base cierta para ello. Por todo ello, el Sr. Juez Titular del Juzgado del Trabajo y Conciliación N1 1 de la Ciudad de La Rioja, Dr. Aldo Fermín Morales, RESUELVE: I) Hacer lugar en todas sus partes a la demanda promovida por Pedro Alberto Baldo en contra de Argelite S.A., y en consecuencia condenar a la accionada a abonar al actor, en el término de cinco días posteriores a aprobarse planilla de liquidación, las sumas que resulten establecidas al calcular los rubros salariales ordinarios, diferencias salariales, indemnizaciones ordinarias por despido, indemnización art. 16 de la Ley N1 25.561, indemnización art. 21 de la Ley N1 25.323, multa prevista por art. 80 RCT, admitidos conforme Considerandos Tercero, Decimoprimero, Decimosegundo, Decimotercero y Decimocuarto, con montos establecidos conforme pautas de cálculo e imposición de intereses expresadas en Considerandos citados y en Considerandos Segundo y Decimoquinto. II) Imponer las costas a la accionada, difiriendo la regulación de honorarios hasta contar con base cierta para ello. III) Declarar temeraria y maliciosa la conducta de Argelite S.A., condenando a la demandada a abonar al actor una multa por una suma igual al 150% (ciento cincuenta por ciento) de los intereses que se establezcan sobre el capital condenado a pagar, conforme Considerando XVI.1). IV) Protocolícese y hágase saber.

 

 

Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.